viernes, 11 de diciembre de 2009

Miguel Ibáñez 30-11-09

Definir a una persona con apenas haberlo escuchado dos horas es tarea arduo difícil, y es más que probable que mis conclusiones sobre él fuesen erróneas; por eso he indagado por esta pequeña gran pantalla de internet y me he topado con la descripción que hace de Miguel Ibañez alguien que dice ser muy buen amigo suyo. Me refiero a Juan Antonio González Fuentes.

"Yo tengo un buen amigo que se llama Miguel Ibáñez. Es poeta, es profesor de literatura, es escritor, es muy alto. Cuál Sísifo esforzado, lleva años comenzando una gran novela, y dejándola por imposible al cabo de unos meses, para después retomarla de nuevo.......
...... y también escribe poemas, y cuentos muy breves que de un tiempo a esta parte llaman por esos mundos microrrelatos. .......
............... son cuentos con protagonistas y diálogos, pero que pueden tener lugar en una línea de escritura, o en dos o tres, o en un solo párrafo..........
........Se trata de contar con agudeza e ingenio toda una historia, pero de la manera más breve posible.

....... es un excelente autor de microrrelatos. Tiene en su poder todos los ingredientes verbales y culturales para serlo (ironía, concisión, agilidad, precisión, melancolía, capacidad paródica, sentido de la paradoja...), y además sabe mezclarlos muy bien para lograr como resultado platos literarios sabrosos, alimenticios, que no repiten y que, para colmo, te ayudan a abordar el sinuoso mar de la reflexión.......

Miguel Ibáñez ha sacado un libro. El libro se titula El lobo veloz, toda una delcración de intenciones, y casi es en sí mismo un microrrelato......... "

Aquí solo os muestro unas líneas que he extraido de su artículo, el resto si estais interesados podeis completarlo visitando

Algunos de los microrrelatos de Miguel Ibáñez :

LA PERPLEJIDAD DE EDIPO
Y entonces, mi mamá me contestó: eso se lo dirás a todas.

PREÁMBULO
-¿Me quieres? –le preguntó su mamá a Edipo.
-Hummm…, define “querer” –respondió Edipo.

HELENA DE TROYA SE CONFIESA
Primero ese idiota me secuestra, después el otro tarado monta una guerra, llevan diez años sacándose las tripas los unos a los otros, y yo, como no se dé prisa alguien en inventar el ménage à trois, voy a acabar de los nervios.

SIEMPRE PUEDE HABER OTRAS NATIVAS
Emma Bovary, Ana Karenina y Ana Ozores se conocieron, se hicieron amigas y descubrieron que se puede ser algo más que víctimas, algo más que amigas, algo más en general.

REVOLUCIÓN
El general les ordenó: ¡Disparad!, y eso fue exactamente lo que hicieron.Haber dicho en qué dirección.

APOCALIPSIS KITSCH
Todos los relojes de cuco se pusieron de acuerdo para dar la hora final.

GUERRA CIVIL
El ruido del disparo retumbó en los montes, atravesó el valle, chocó en las paredes de las casa del pueblo y fue a parar, ya exhausto como un pájaro herido, al patio de la escuela donde alguna vez la víctima y el asesino habían jugado juntos.


2 comentarios:

Laura dijo...

Como escritor no podría definirlo, no tengo la cultura literaria necesaría para ello, pero como conferenciante sólo puedo decir cosas buenas sobre él.
Es ameno, irónico, sabe reirse de sí mismo lo que evita, o al menos lo disimula si lo tuviese, cualquier posible punto de vanidad.
Sabe mantener la atención del público desde principio a fín haciendo posible que escuchándole el tiempo pase volando.
Sus microrrelatos tienen chispa a la vez que pueden tratar temas profundos.
Para mí ha sido la mejor introducción que podría haber tenido al mundo, desconocido hasta ahora, del microrrelato.

Anónimo dijo...

Hace unos días tuvimos un agradable encuentro en el salón de la biblioteca, para disfrute de todos, lectores o no porque fue ameno y sencillo en su disertación. Una persona con curiosidad, vivencias, experiencia, saber y un montón de aspectos naturales, esto nos iguala a todos pero él los transporta al papel de manera eficaz, entretenida y clarificadora.

Sí, hace pensar, conmueve en algunos casos, divierte y enseña a distinguir en nuestras vidas algunas historias, para tomarlas como una enseñanza para reemprender con acierto ese aprendizaje.

Además de saber dejar impreso todos esos relatos enriquecedores, sabe defenderlos divinamente de viva voz, es más que entretenido saborear este aspecto en directo.

Nos llevó con él de paseo por una vida instruida y dedicada a la educación, tomándonos de la mano dulcemente a su forma de pensar, compartió el juego de sus palabras, razonó el por qué de sus escritos, nos invitó a la travesura de sus ironías, al llanto de sus temores, al pataleo de sus protestas con sapiencia y tranquilidad. Nos muestra la vida en sus “Relatos cortos” con rapidez y dulcemente, como a infantes.

En un momento sentí que estábamos en una de sus clases, atentos a una materia que gustaba a todos incluso a los revoltosos o contestatarios (mi caso), que silencio, sin toses ni carraspeos, relajados, afirmando con gestos de vez en cuando en las coincidencias de opiniones que vertía, viendo interés en lo que decía, fruto de la forma de interpretar su día a día.

En definitiva, un comunicador nato. Creo que llegaría muy bien en el aspecto audiovisual, pero de momento sería bueno acercarse a sus publicaciones. Leer a Miguel Ibáñez es un autentico placer, es cercano facilitando la lectura, una propiedad que relaja en este mundo presa de la inmediatez y la prisa injustificadas.

Su poesía a pesar de que él mismo reconoce tiene menos adeptos, también posee esa personalidad y realidad, es muy correcta en su métrica y rima como sabedor de esta materia, pero mantiene el ritmo atractivo de su prosa.

Me gustaría definirlo como un autor cercano, con ternura y cariñoso en sus definiciones, con el tanto por ciento necesario para mostrar la realidad pura y dura. Quizá sean sus obras “El tebeo de los adultos”, con todos los componentes de sabiduría que arrastra Miguel Ibáñez, nunca mejor dicho “EL Maestro”.

Ha dejado el escalafón muy, muy alto en espera de la siguiente visita.



Ángeles Sánchez Gandarillas

12 de diciembre de 2009